Como siempre ella volvía rápida hacia casa.
Estaba agotada después de un duro entrenamiento, la entrenadora las había machacado.
Bajar del autobús como si las dos piernas le pesaran 1.000 kilos cada una de ellas,con los cascos y cabizbaja, sin ganas de llegar a casa y coger el libro de Filosofía y ponerse a estudiar.
Ir andando y que el ritmo de tu paso se uniera al de la musica, era una de las cosas que a ella le hacía sonreír porque ella había aprendido a sonreír gracias a las cosas pequeñas, a las cosas singulares que le hacían sentirse bien, a sonreír sin ayuda de nadie, sonreír sin nadie a su lado.
Poco a poco los pasos se hacían mas lentos, no quería llegar a casa.
Pero algo en concreto le hizo caminar mas deprisa, mas "entusiasmada". Unas cajas de mudanza. Había 5 o 6, no muchas, justo delante de su portal.
En cuanto paso por al lado de estas, el móvil cayó dentro de una de ellas. Pura causalidad y puro destino, nada mas.
Abrió la caja, había ropa interior de chico: varios calzoncillos de marca, unas cuantas camisetas interiores y un pantalón de pijama con el símbolo de Superman. Metió las manos y con cuidado, sin desdoblar ninguna de esas prendas buscó el teléfono. Sin ningún resultado.
-Y esa curiosidad por mi ropa interior?- Una voz de chico frustró su misión de recuperar el móvil. Una voz nueva y una voz que iba a oír durante mucho tiempo.
Cabizbaja ella respondió
-El móvil..tropecé y cayó dentro...-Con un tono de voz avergonzado y muy flojo.
El chico metió la mano entre su ropa interior y la revolvió sin cuidado, al contrario de como lo había hecho ella.
-Aquí tienes, pero la próxima vez no hace falta que metas el móvil entre mi ropa interior, sube cuando quieras y te hago un pase de modelo.
Cogió una caja y subió.
Ella se quedó en el patio sola y sonriendo. Sonriendo de verdad.
De esto que necesitas desahogarte, ¿por qué? eso nadie lo sabe, ni siquiera tú. La noche es larga, pero no lo suficiente, y al final el día acaba llegando. Te das cuenta de lo rápido que pasa todo y lo frágil que es la vida. Desearía ser eterna, eternamente eterna, vivir sin ataduras pero a la vez con cordura. Quisiera tener tiempo para hacer todo lo que la vida ofrece, pero aún así solamente necesito el tiempo justo, no quiero más. Porque siempre me preocupó el futuro, aunque odie y ame el pasado. Porque simplemente me gustaría vivir a mi manera, sin que nadie me condujera, no obstante necesito ayuda y pido a gritos alguien que trace mis caminos. No sé que es lo que me depara el destino o si el destino es un maldito cuento chino. Lo único que tengo claro en esta vida es que merece la pena seguir hacia delante y descubrir la verdad de tu historia, de tu vida. Quizás estas sólo sean absurdas palabras, estúpidas frases, un vulgar texto sin sentido... Pero son mis pensamientos, nada más que eso. Escribiendolos siento cómo se alejan de mí y a la vez son más mios. Siento cómo si se organizasen en mi mente formando un caos horrible. De una manera u otra es así como sobrevivo, escribiendo letra a letra cosas con cierto o poco sentido
viernes, 14 de marzo de 2014
Historia...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario